
El proyecto impactó a más de 700 personas y superó las 18.900 visualizaciones en redes, fortaleciendo la identidad local en seis escuelas de la región.
Un exitoso balance arrojó el proyecto «Herencia Diaguita: Tablero didáctico para aprender jugando sobre nuestros antepasados», una iniciativa clave para la difusión del patrimonio inmaterial Diaguita en la Región de Atacama. Financiado por el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio a través del Fondart Regional, línea Culturas de los Pueblos Originarios, convocatoria 2025, el proyecto no solo logró la distribución gratuita de su material en seis establecimientos educativos de cuatro comunas (Copiapó, Tierra Amarilla, Chañaral y Caldera), sino que también superó con creces su alcance esperado en plataformas digitales.
El trabajo, que contó con el apoyo logístico y de difusión de la Corporación Mentes Creativas, benefició directamente a más de 700 personas entre estudiantes, docentes, participantes de concursos y donaciones a otras instituciones. La estrategia comunicacional fue igualmente potente, registrando más de 18.900 visualizaciones y alcanzando cerca de 4.000 cuentas en redes sociales, con más de 500 interacciones y atrayendo a más de 1.000 nuevos seguidores, demostrando el alto interés de la comunidad por este tipo de recursos pedagógicos.
El Sello de la Interculturalidad: La Voz del Equipo y la Comunidad

El éxito del proyecto se cimienta en un equipo multidisciplinario y, crucialmente, en la asesoría directa de la comunidad Diaguita, garantizando la pertinencia cultural de cada contenido. Camila Torres, responsable del proyecto y gestora cultural, compartió su visión sobre el impacto: «Ver cómo este tablero se convierte en una herramienta viva en las salas de clases, facilitando la conexión de los niños y niñas con sus raíces, es la mayor satisfacción. Este proyecto es una demostración de que la cultura y la educación deben ir de la mano, con el apoyo constante del Fondart Regional para hacer esto posible».
La colaboración con la comunidad fue fundamental. Glenda Cordero, presidenta de la comunidad Diaguita «Emma Piñones» de Caldera, cuya experiencia y conocimiento guiaron los contenidos y el diseño, enfatizó la importancia de este proceso: «Para nuestra comunidad, participar en un proyecto como ‘Herencia Diaguita’ es un acto de soberanía cultural. No es solo un juego; es asegurar que nuestra historia se cuente con rigor y respeto. Estamos dejando un legado tangible en las escuelas, gracias al apoyo de Fondart, que respeta la voz de los pueblos originarios».

Un puente entre el aula y nuestros ancestros
Desde el ámbito educativo, el tablero se ha transformado en un recurso valorado. Nicolás Rodríguez, docente de la Escuela Abraham Sepúlveda de Copiapó, destacó su valor pedagógico: «Enseñar historia a través del juego cambia radicalmente la motivación de los estudiantes. El tablero nos permite abordar temas complejos como la alfarería, la agricultura o la organización social Diaguita de forma lúdica y efectiva. Es un material que realmente hace que el currículum sea pertinente para nuestra región».
La mejor evidencia del impacto proviene de los propios beneficiados. Simón Marchant, estudiante de la Escuela Las Canteras de Copiapó, expresó con entusiasmo su experiencia: «Antes, los diaguitas eran solo una foto en el libro. Ahora, con el juego, es como si viajáramos en el tiempo. Me encanta responder las preguntas de trivia y darme cuenta de todo lo que hacían. Es mucho más entretenido que solo leer, y aprendí que somos parte de esa historia, gracias al juego».
El equipo detrás de este logro incluyó también a Mauricio Galleguillos (Productor General), José Carlos Araya (Profesor y encargado de contenidos) y Constanza Rivera (Diseñadora gráfica), quienes lograron transformar un concepto en un material didáctico de alta calidad, con la orientación cultural de la presidenta Cordero.
En qué consiste «Herencia Diaguita»

«Herencia Diaguita: Tablero didáctico para aprender jugando sobre nuestros antepasados» es un juego de mesa educativo diseñado para niños, niñas y jóvenes. Su mecánica se basa en un recorrido temático que aborda cuatro áreas centrales de la cultura Diaguita: Costumbres y creencias religiosas, Artesanía y cerámica, Agricultura y cultivo, y Construcción y trabajos metalúrgicos.
El objetivo es que los jugadores avancen a través del tablero, respondiendo preguntas de trivia que ponen a prueba sus conocimientos sobre el pueblo Diaguita. El juego incorpora casillas especiales que invitan a la reflexión y al aprendizaje interactivo, incentivando no solo el conocimiento histórico, sino también la socialización y el trabajo en equipo. Cada tablero distribuido de manera gratuita en las escuelas de Atacama es un vehículo para preservar y difundir las tradiciones ancestrales de la región.
El proyecto «Herencia Diaguita» sienta un precedente sobre cómo la inversión cultural del Estado, mediante instrumentos como el Fondart Regional, puede generar recursos pedagógicos de alto impacto y pertinente identidad. Su amplia acogida en la Región de Atacama, tanto en el aula como en el ecosistema digital, confirma la necesidad de seguir invirtiendo en la memoria de los pueblos originarios. La gestora Camila Torres adelantó que el equipo ya trabaja en la formulación de nuevos recursos pedagógicos que busquen expandir el conocimiento sobre las diversas culturas originarias y los patrimonios locales, consolidando a Atacama como un epicentro de la educación intercultural.
